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21 de junio de 2011

Calendario menstrual... para hombres



Calendario menstrual para hombres

Por años, el ciclo menstrual ha sido una incógnita para los hombres, comprenden cómo se lleva a cabo biológicamente, mas no entienden la parte de las molestias físicas y mucho menos las emocionales. Lo peor, sin duda, es soportar esas travesuras de las hormonas, como si fueran directamente en su contra, aunque no.

Pero ya no gaste más tiempo tratando de entender, masculino lector, ya no soporte más malos humores y cambios de ánimo repentinos; la solución ha llegado: es el Calendario menstrual masculino.

Con él, temeroso lector, no sólo sabrá cuáles son los días buenos y cuáles los de alto riesgo, también le permite conocer el momento indicado para alejarse y cómo debe actuar ante su mujer. Pensado especialmente en ustedes, desde la fábrica de El espíritu de los cínicos.

No lo piense más, olvídese de cometer errores, de no estar listo para el momento de furia, de recibir quejas, regaños y de tener discusiones que usted no provocó, ¡adquiéralo ya!



Y, mujer que nos lee, también anímese, éste puede ser el mejor regalo para su pareja... y para usted, porque ¡basta de ser incomprendida!

Nota: Únicamente en existencia la versión del ciclo regular.

5 de julio de 2009

Un consejo, por favor



¿Qué hace usted, estimado lector, cuando las ideas nomás no le surgen aunque sabe que quiere decir muchas cosas?

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¿No sienten miedo cuando un helicóptero pasa cerca de su casa? Yo sí, siento que se caerá encima: no quiero morir de esa forma, ¡no, por favor!. Y hoy, justo hoy, ha pasado el mismo 4 veces (o quizá fueron cuatro distintos).

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Fui por primera vez a votar. Ya reflexionaremos al respecto de estas elecciones cuando se tengan los resultados, consecuencias y mi red deje de estar tan lenta (Slim, ¡qué te he hecho para que mi línea telefónica ande mal!).

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25 de junio de 2009

Ni decente ni señorita



El título de esta entrada no tiene nada que ver con los temas que tocaré, sólo necesitaba expresarlo en algún lugar.

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Queridas damas:

Sé que les gusta hacerse notar mientras caminan con tacones de 20 centímetros, sé que les encanta que las hagan ver más alta y que sus caderas se contoneen como si fuera un movimiento natural (aunque no lo parezca), y también sé que esas zapatillas lucen bien con sus pantalones o sus minifaldas, pero...pubertas, señoritas y señoras, si no están acostumbradas, por mucho que les queden bien, por favor no las utilicen: detienen el tránsito normal de una ciudad que va acelerada todo el día, estorban el paso de las personas, provocan que la gente choque con ustedes por sus paradas continuas debido a sus pies moribundos consecuencia de sus tan amados tacones, y molestan con su lentitud porque no pueden caminar bien.


*No aplica para mujeres que por obligación (entiéndase lugar de trabajo) deben usarlos

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Gusto oculto (ahora ya no tan secreto)


Durante mi infancia no sufrí de tener actividades que no quisiera, la verdad es que mi mamá me dejó ser una niña muy libre y con decisiones propias, jamás me obligó a algo: lo que hice fue porque así lo deseaba, y lo que no, también fue cuestión meramente mía.

Evidentemente, como una niña que comienza a conocer el mundo, mostraba cierta simpatía hacia diversas actividades, sin querer practicarlas todas, aunque hubo una especialmente que atraía mi atención: la música.

(lamento la interrupción, me acabo de enterar que falleció Michael Jackson -5:30 pm-)

Ese gusto por la música me hizo pertenecer a dos coros (uno de ellos, el de la primaria donde estudié) y a clases de vocalización, de las cuales hoy ya no recuerdo mucho. Eran sólo mis actividades extra por las tardes y los aplausos por parte de mis profesores me hacían sentir la mejor voz --por momentos.

Tiempo después, decidí que quería aprender a tocar la guitarra. Un día, entonces, mi madre me compró dicho instrumento. Yo era la más feliz del mundo con mi nueva adquisición, mas no quise tomar clases, incluso rechacé la oferta del mismo profesor que dirigía el coro de la escuela para enseñarme.

Quizá fue mi pereza o mi timidez, no lo sé, pero así estuve mucho tiempo, muchos años: con mi guitarra, con mi deseo de tocarla y con mi insistente indiferencia a las oportunidades para aprender.

Durante la preparatoria, mi guitarra sufrió un accidente y perdió la cejuela (que es la parte que controla la altura de las cuerdas y permite su separación -ésta, pues-), una razón más para aplazar el aprendizaje; un amigo, entonces, me dijo que él podía conseguir el material y arreglármela. Obtuve, así, con qué hacer la cejuela, pero no la reparación de mi guitarra, hasta que un día, en 2006, uno de los hermanos de mi madre nos visitó.

Mi tío, tan bueno él, revisó mi querido instrumento musical y decidió que podía hacer algo por mi guitarra y...¡zas!...le compró cuerdas nuevas e improvisó una cejuela que hasta ahora funciona, me enseñó a afinarla y me aconsejó unos ejercicios para entrenar a mis dedos torpes en el arte de pisar las cuerdas y la coordinación al hacerlo.

En ese instante decidí que lo mío no eran las clases, pero si aprender de manera autodidacta, y dediqué tiempo, pero por alguna u otra razón las horas no me eran suficientes y las miles de ocupaciones empezaban a surgir.

Actualmente, sigo siendo muy torpe con la guitarra, no tengo mucho tiempo para practicar y no soy, todavía, capaz de tocar alguna canción completa, lo cual ocasiona que a veces me sienta frustrada por ver que, a mi edad, no puedo con un arte que me gusta mucho; no obstante, me queda claro, y lo afirmo cada vez más, el comienzo depende de uno, la constancia y esfuerzo hacen al maestro.

Me dedicaré a cantar, a ser más hábil con la guitarra y a cumplir mi deseo reciente-no tan reciente de aprender a tocar la batería (cuando pueda comprar una ¬¬).

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Estimados lectores y queridas lectoras, finalmente mi semestre ha terminado: soy feliz.

Hoy traté de quedarme en cama todo el día, pero la espalda me dolió después de dormir casi 12 horas y de estar acostada una más; eso sí, disfruté de estar en pijama y, después, de ponerme un vestido que tenía años metido en mi armario.

Saldré, conoceré la ciudad, leeré mucho, veré películas, miraré series estadounidenses, coreanas y anime, escribiré en este espacio, visitaré blogs y, lo más importante, haré labores de limpieza en mi habitación y me consentiré.

Ahh...por cierto, hoy el blog cumple un año. Brindemos: *Salud*

24 de abril de 2009

Influenza



Sí, sí, el día casi se termina y la plática de las personas, las preocupaciones de los padres, el miedo de los abuelos, los programas de radio y televisión, así como las noticias, se basan sólo en el tema de la influenza; mañana será igual.

Aunque, por otro lado, estamos muy felices porque las clases se suspendieron, y vemos boletines en la página de la UNAM y sus facultades que sólo reafirman lo dicho; sin embargo, ¿se han puesto a pensar que puede ser el fin del mundo? Algunos lo llaman el holocausto zombie, otros creen que es el aviso de la profecía maya (la del 2012), como sea que lo llamemos, lo cierto es que, probablemente, es un castigo divino por todos nuestros pecados, y los de los abuelos: el karma actúa sobre nosotros como consecuencia del mal comportamiento hacia la vida, hacia el país y por no hacerle caso al IFE y ser malos ciudadanos.

Claro, que la finalidad de este post no es ponerlos tristes y hacer que se arrepientan del mal manejo y desperdicio de su vida, más bien, es para darles opciones de actividades que pueden hacer en estos días de pseudocuarentena, pues si salimos nos vamos a contagiar, nos convertiremos en zombies y tendremos que comer sesos humanos -y a nadie le gustan los sesos humanos-:

1. Hablar sobre la influenza.
2. Leer sobre la influenza.
3. Escribir sobre la influenza.
4. Entrar a facebook y escoger las 5 cosas que te permitan estar preparado ante el ataque de la influenza (no hagan lo que yo y mejor elijan comida y agua, en lugar de un hombre con condón *~*).
5. Jugar Sims para compensar tu mundo contaminado con uno libre de influenza.
6. Prepararte contra la influenza.
7. Desempolvar el arma que tenías guardada con balas especiales para atacar a los zombies.
8. Lavarte mil-ochocientasmil veces las manos y separar tus cubiertos y comida de los del resto de tu familia.
9. Crear rumores que hagan emocionar a los estudiantes como: "Fuentes cercanas a Palacio Nacional dicen que Calderón se prepara para avisar sobre la suspensión de clases durante toda la semana" (sigo esperando que me den la fuente de donde sacaron esto).
10. Actualizar blogs con entradas sobre la influenza.
11. Adelantar tus tareas.

Ya no se me ocurren más, pero ustedes coméntenme: ¿cuáles son sus planes para esta pseudocuarentena? ¿saldrán a buscar la influenza, comprarán cubrebocas o se mantendrán protegidos en sus casas?

Pd.: Cuídense bien, ya en serio.
Pd. 2: Mañana iré a una boda, si me contagio mi blog se convertirá en el testimonio de mis últimos días de vida saludable.

9 de marzo de 2009

Cómo no conquistar a una mujer



Consejo 2:

En uno de esos lugares de Pabellón Copilco antes de que un tipo muriera (O_O): No mandes a la chica a la que andas conquistando por la siguiente (por conquistar, pues), ¡¡¡qué de mal gusto!!! Mejor dirígete tú a donde está la susodicha y comienza la plática (¡cuál dificultad! Menos la hay si es parte del grupo con el que andas echando la fiesta).

28 de febrero de 2009

Cómo no conquistar a una mujer



Consejo 1:

Si estás en el gimnasio "haciendo brazo" y ella también, no le preguntes si está usando la pesa que no trae en la mano, que ni siquiera ha movido del lugar al cual pertenece y que pesa ¡¡10 KILOS!!

Chicos, puro sentido común.